El mito del Chofer Escolta en la Protección Ejecutiva

El mito del Chofer Escolta en la Protección Ejecutiva
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Por Ivan Ivanovich

El término de Chofer Escolta es uno de todos los mitos de la Protección Ejecutiva.

Desde que empezó el “boom” de la Protección Ejecutiva en México, ha crecido la demanda de las personas dedicadas a este servicio, pero a la vez la necesidad de reducir costos. 

En un inicio los escoltas los tenían asignados únicamente los más altos ejecutivos, sin embargo, conforme pasaba el tiempo se vio la necesidad de proteger a los demás directivos también.

Dependiendo de los niveles de riesgo cualquier persona que necesita protección debería de tener al menos dos personas encargados de su seguridad: donde un elemento está encargado de conducir y resguardar el vehículo y el otro de proteger de cerca al ejecutivo.

Ambos elementos independientemente de su función deben de tener los mismos conocimientos y habilidades básicas, ya que en una situación de emergencia puede exigir un intercambio de roles.

Claro, todo esto implica un costo. En este momento se crea una de las ideas más exitosas desde el punto de vista financiero y de las más desastrosas desde el punto de vista operativo: la idea del Chofer Escolta.

¿Para qué pagar a dos personas, si podemos encargar a una sola que maneje el vehículo y cuide al ejecutivo al mismo tiempo y recortamos el gasto a la mitad?

Todos los choferes se pueden capacitar en seguridad y de la noche a la mañana se creó un equipo de protección bueno, bonito y barato.

Los ejecutivos serán informados que ya cuentan con seguridad debido que el chofer está capacitado y lo va a proteger ya que es conductor, pero al mismo tiempo escolta también. El protegido a su vez queda feliz ya que piensa que tiene seguridad con muy poca inversión.

Siendo un concepto sumamente ahorrador el de Chofer Escolta creció rápidamente, sin embargo, de inmediato mostró todas sus deficiencias:

  1. ¿Qué sucede cuando éste deja al ejecutivo en un lugar sin estacionamiento cercano y tiene que caminar para llegar a lugar del destino? 
  2. ¿Debo bajar del coche para abrirle la puerta dejando el coche sin conductor, eliminando así la posibilidad de una fuga rápida si amenaza aparece inesperadamente o mejor me quedo en el vehículo y dejo que el ejecutivo salga solo y se exponga a todas las amenazas que en lugar pueden asechar sin tiempo ni la oportunidad de reaccionar adecuadamente?
  3. Entonces, si es mejor acompañar al ejecutivo, ¿qué hago con el coche? porque se quedará mal estacionado y es probable que lo inmovilicen o se lo lleve la grúa.

Aun en el caso que el lugar tenga estacionamiento propio y el escolta acompañe el ejecutivo, el problema permanece, ya que el vehículo es una vía de escape y también de protección si está blindado, el cual tiene que estar debidamente resguardado y lo más cerca posible al ejecutivo para una posible evacuación rápida.

Un vehículo que se encuentra lejos es de poca utilidad en una emergencia

El mito del Chofer Escolta

El mito del Chofer Escolta

Además, la unidad debe de quedar vigilada, ya que puede sufrir daños intencionales: desde sabotaje de una llanta, hasta un artefacto explosivo.

De la misma forma de no estar bien estacionado, como ya comentamos, puede quedar inmovilizado o enviado al corralón.

En cualquier caso, esto atrae serios problemas para el operador y de igual forma, serios riesgos de seguridad para el ejecutivo, quien lamentablemente no está consciente de ello, ya que fue convencido de que cuenta con seguridad.

Es lo mismo que subirse a un avión con un solo motor operante -pensando que tiene dos-, en cualquier emergencia, lo más probable, es un desenlace fatal.

Es la razón por la cual considero este concepto como un mito, ya que carece de substancia real. Es una función “harrypoteriana” porque exige que el  operador esté en dos lugares al mismo tiempo, retando así las leyes de física.

La peor parte se lo lleva el escolta, ya que tanto sus jefes, como el ejecutivo mismo, le exigen resultados, le llaman la atención y a veces hasta lo corren, ya que no logró hacer el trabajo de dos personas al mismo tiempo.

Quiero aclarar que de ninguna manera estoy criticando a las personas que desempeñan ésta función, todo lo contrario, los felicito y elogio porque todos los días tienen que realizar una función extremadamente difícil, con las exigencias que como vimos, a veces son imposibles de cumplir.

Me parece muy importante replantear este concepto y ser claros con nuestros ejecutivos explicándoles que en realidad no tienen un servicio de seguridad. Tienen una persona capacitada en seguridad que desempeña las funciones de chófer ejecutivo. Nada más.

¿Que puede ser muy útil en un momento dado?: SI.

¿Que puede reducir algunos riesgos?: SI.

Pero ¿qué puede brindar un servicio de seguridad reduciendo los riesgos más importantes de manera general?: NO – por muy capacitado que sea, simplemente porque no puede estar en dos lugares al mismo tiempo.

Para un gran número de ejecutivos que manejan este esquema es importante que antes que nada conozcan los alcances reales del servicio, que sus riesgos sean evaluados para determinar si necesitan un sistema de seguridad o solo un chofer ejecutivo. Si deciden quedarse con el mismo concepto es fundamental estar muy bien coordinado con el chofer, analizar bien las rutas de traslados, puntos de asenso y descenso y tomar cursos de auto-protección para llevar a un nivel aceptable los riesgos que manejan.

 

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