Primero Auxilios Psicológicos: atención inmediata después un suceso traumático

Primero Auxilios Psicológicos: atención inmediata después un suceso traumático
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Los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), es la técnica de intervención por sí misma que se aplica a personas en estado de vulnerabilidad. Éstos, consisten en reducir el estrés, aportar calma y conectar a las víctimas con una red de apoyo para evitar daños psicológicos graves.

Conceptos básicos

¿Qué son? Los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) son una técnica de primera respuesta ante un incidente crítico, ya sea una emergencia cotidiana o un suceso masivo, por ejemplo: un choque automovilístico, una pérdida humana o incluso el miedo por la posible pérdida de salud.

¿Para quién? Los PAP se aplican a personas en shock que se sienten vulnerables debido a un evento traumático.

Objetivo: proteger a las personas de sufrir más daño psicológico. Cuanto más ansiosas estén, debido al evento traumático, más secuelas tendrán; por ello es importante contenerlos y generar un ambiente seguro.

¿Cuándo se aplican? Inmediatamente después del suceso traumático y hasta 27 horas después.

¿Qué es considerado como un evento traumático?

Un evento traumático o crisis es un suceso inesperado e infrecuente, impactante y/o destructivo que provoca la pérdida de vidas humanas, de la propiedad, de objetos personales o que, sin producir este tipo de daño, genera un empeoramiento destacable de la calidad de vida de las personas afectadas.

Igualmente, es necesario destacar que también se encuentran los conceptos de: Urgencia, Catástrofe y Desastre.

Urgencia: cualquier incidente que debe ser atendido de forma inmediata, sin espera, por los servicios que habitualmente se implican en este tipo de incidentes y sin que el resto de personas y servicios tengan que dejar de dedicarse a sus tareas habituales, por ejemplo, que un niño se rompe una pierna en la escuela. Los servicios sanitarios atenderán la situación, sin que las actividades de la escuela sufran variaciones.

Emergencia: crisis en la que no sólo deben actuar los servicios y las personas que habitualmente se implican en este tipo de incidentes, sino que el resto de la organización y/o comunidad verá alterado su ritmo y quehacer habitual. La misma situación de un alumno que se fractura la pierna puede tornarse en emergencia si ocurre en la entrada de la escuela, con una fractura abierta, con un sangrado abundante y a la hora de la salida, de forma que los demás compañeros deben ser preservados de ver a su amigo y sus heridas.

Catástrofe: emergencia en la que se ven comprometidos los servicios y las infraestructuras que habitualmente intervienen en la gestión de las emergencias, por ejemplo, un incendio forestal grave que corta las carreteras por las que llegarían los bomberos y los servicios sanitarios, un terremoto o un atentado que anule los hospitales y servicios sanitarios de base.

Desastre: se denomina desastre a una emergencia debida a algún percance natural que es responsable de los daños: incendios, terremotos, erupciones volcánicas, etc.

Septiembre 19, 2017. FOTO: REUTERS

¿Cómo aplicar los Primeros Auxilios Psicológicos?

Es importante aclarar que para aplicar los primeros auxilios psicológicos se debe ser un profesional con la debida preparación, pues en caso contrario, un proceso indebido pues traer graves consecuencias en la salud de los afectados.

Primeros Auxilios Psicológicos
Primeros Auxilios Psicológicos

1. Primer contacto y presentación: en el momento de acercarnos por primera vez debemos evitar ser intrusos, asimismo, debemos evitar realizar comentarios agresivos o insustanciales. Debemos presentarnos con voz tranquila y pausada, situarnos de una manera para que no resulte violento ni intrusivo, posteriormente, preguntar por las primeras necesidades del afectado.

2. Obtención de información: durante la fase de obtención de información nuestra forma de actuar es muy importante para que la persona no se sienta incómoda y para poder obtener la información que nos permitirá brindar una ayuda eficaz.

Es importante que durante esta fase procuremos no dar consejos, no gritar, ni menospreciar la opinión del afectado. Debemos hablar de forma pausada, clarificar la información que se nos solicite y atender las necesidades en función de los recursos disponibles.

3. Asistencia práctica: antes de aplicar los PAP se debe realizar la coordinación con los agentes de intervención actuantes, para así tener la información adecuada acerca de dónde se encuentran los recursos básicos: agua, lavabos, zonas de oración, puntos de reagrupamiento, puntos de servicios sanitarios, etcétera.

Toda esa información nos permitirá rebajar la ansiedad de las víctimas transmitiéndoles la información que precisen y pudiéndoles indicar cómo satisfacer sus necesidades vitales básicas.

4. Pautas de afrontamiento: en el momento de dar pautas de afrontamiento de lo sucedido para los siguientes días y semanas es importante evitar:

  • Decir que no pasa nada
  • Decir que ahora tiene que ser fuerte o Valiente
  • Trivializar la emergencia
  • Amenazar a la víctima con enfermedades o patologías

Que sí se debe hacer:

  • Normalizar
  • Dar pautes de autocuidado
  • – Despatologizar
  • – Explicar patrones de reacción normales en las próximas horas o días

5. Conexión con servicios externos: en el momento del cierre, igual que al inicio, se debe explicar a la persona que nos vamos y qué va a pasar a partir de ahora (si se queda otro compañero, si ha llegado su familia y se queda con ellos, etc.)

Hay una serie de conductas que debemos evitar:

  • Apurara al afectado
  • Irse sin despedirse
  • Trivializar las reacciones

Que sí hacer:

  • Esperar a que llegue la red de apoyo social de la víctima o un relevo
  • Dejar al afectado conectado con la red de salud pública
  • Dar pautas de cuándo pedir ayuda
  • Dejar un número de contacto en caso de emergencia o crisis

Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona


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